A las abundantes precipitaciones invernales, que superaron los 650 mm en el Valle del Maule y los 400 mm en el Valle de Maipo, les siguieron una primavera y un verano ideales, caracterizados por un período de sequía.
A pesar de un leve retraso inicial en el ciclo vegetativo, el envero se prolongó, lo que se tradujo en una gran diversidad de grados de madurez. La vendimia, meticulosamente planificada para lograr la madurez perfecta de las uvas, auguró una intensidad aromática excepcional, una estructura suave y un final largo en boca del vino.
Las altas temperaturas de enero y febrero dieron paso al descenso de las temperaturas en marzo y abril, lo que preservó la frescura natural y la acidez de las uvas. El resultado fue unos vinos equilibrados y potentes, que combinan riqueza y elegancia, y que prometen estar entre las mejores añadas chilenas.

Es una cosecha que comenzó con una primavera cálida, pero luego la temperatura subió lentamente, lo que fue muy beneficioso para generar una madurez lenta, ofreciendo alta intensidad aromática, alto nivel de concentración y una buena madurez fenólica. Esta cosecha de gran potencial se logra una perfecta expresión del terroir Chileno, la identidad de las variedades con buena tipicidad en sus aromas, con un paladar fino y elegante, con alto nivel de concentración, y con muy buena acidez y frescor.
2023, una cosecha con gran balance entre estructura y elegancia, entrega vinos complejos y frescos con buen potencial de guarda.

Si bien la brotación fue relativamente vigorosa, se observó millerandage (tamaño desigual de las bayas) durante la floración, lo que redujo el número final de racimos. El verano fue caluroso, pero la gestión adecuada del viñedo, combinada con una buena maduración, permitió una cosecha en muy buenas condiciones, dos semanas antes de lo previsto.
En resumen, la cosecha 2025 produjo uvas intensamente afrutadas que expresan a la perfección el carácter de cada variedad, lo que dará lugar a vinos de alta calidad con buena estructura y excelente potencial de envejecimiento.

Es una cosecha que comenzó con una primavera cálida, pero luego la temperatura subió lentamente, lo que fue muy beneficioso para generar una madurez lenta, ofreciendo alta intensidad aromática, alto nivel de concentración y una buena madurez fenólica. Esta cosecha de gran potencial se logra una perfecta expresión del terroir Chileno, la identidad de las variedades con buena tipicidad en sus aromas, con un paladar fino y elegante, con alto nivel de concentración, y con muy buena acidez y frescor.
2023, una cosecha con gran balance entre estructura y elegancia, entrega vinos complejos y frescos con buen potencial de guarda.

A las abundantes precipitaciones invernales, que superaron los 650 mm en el Valle del Maule y los 400 mm en el Valle de Maipo, les siguieron una primavera y un verano ideales, caracterizados por un período de sequía.
A pesar de un leve retraso inicial en el ciclo vegetativo, el envero se prolongó, loque se tradujo en una gran diversidad de grados de madurez. La vendimia, meticulosamente planificada para lograr la madurez perfecta de las uvas, auguró una intensidad aromática excepcional, una estructura suave y un final largo en boca del vino.
Las altas temperaturas de enero y febrero dieron paso al descenso de las temperaturas en marzo y abril, lo que preservó la frescura natural y la acidez de las uvas. El resultado fue unos vinos equilibrados y potentes, que combinan riqueza y elegancia, y que prometen estar entre las mejores añadas chilenas.

Es una cosecha que comenzó con una primavera cálida, pero luego la temperatura subió lentamente, lo que fue muy beneficioso para generar una madurez lenta, ofreciendo alta intensidad aromática, alto nivel de concentración y una buena madurez fenólica. Esta cosecha de gran potencial se logra una perfecta expresión del terroir Chileno, la identidad de las variedades con buena tipicidad en sus aromas, con un paladar fino y elegante, con alto nivel de concentración, y con muy buena acidez y frescor.
2023, una cosecha con gran balance entre estructura y elegancia, entrega vinos complejos y frescos con buen potencial de guarda.

Es una cosecha que comenzó con una primavera cálida, pero luego la temperatura subió lentamente, lo que fue muy beneficioso para generar una madurez lenta, ofreciendo alta intensidad aromática, alto nivel de concentración y una buena madurez fenólica. Esta cosecha de gran potencial se logra una perfecta expresión del terroir chileno, la identidad de las variedades con buena tipicidad en sus aromas, con un paladar fino y elegante, con alto nivel de concentración, y con muy buena acidez y frescor.
2023, una cosecha con gran balance entre estructura y elegancia, entrega vinos complejos y frescos con buen potencial de guarda.

Es una cosecha que comenzó con una primavera muy fresca, pero luego la temperatura subió lentamente, lo que fue muy beneficioso para generar una madurez lenta, alta intensidad aromática, alto nivel de concentración y una muy buena madurez fenólica.
Esta cosecha, de gran potencial, se logra una perfecta expresión del terroir Chileno, la identidad de las variedades con buena tipicidad en sus aromas, con un paladar fino y elegante, con alto nivel de concentración, y con muy buena acidez y frescor.
2022, una cosecha con un gran balance entre estructura y elegancia, entrega vinos complejos y frescos, con un buen potencial de guarda.
